todo mejor

Hoy desperté,

hoy desperté mucho mejor.

Me hice un té

y supe que nada iría peor.

 

Cerré la puerta y sentí

que el frío me hacía revivir.

Me puse a andar

y me di cuenta que por fin esto se iba a acabar.

 

Me fui por tanto tiempo

que nadie me reconoció.

Volví con la manos rojas

y la mitad del corazón.

 

Y no es que sea fácil

pero más vale arrancar

todo lo que hace daño

y nos haga sentir mal.

 

Y caminé sin fijarme en nada particular

solo avancé

y por la brisa me dejé llevar

llevar, llevar, y por la risa me dejé llevar.